viernes, 25 de enero de 2013

¿Que es Rebirthing?

En el circulo de hombres de La Xara (cerca de Denia) nos reunimos una vez por semana. Uno de mis hermanos del circulo, que se llama Gunter, es divulgador de Rebirthing en España desde el año 1987.
Gunter ha sido formado en Europa y en Estados Unidos donde ha trabajdo entre otros con Leonard Orr, el creador de la técnica Rebirthing.

Pero ¿que es Rebirthing?
Preguntó al amigo Gunter de escribir para mi blog de karatebenissa una pequeña introdución sobre su trabajo.
"Birth" sinifica "nacimiento" en inglés, "at birth" es "al nacer" y "to give birth" es "dar a luz" o "parir".
Entonces literalmente "Rebirthing" significa "renacimiento".
Es una via de desarollo y realización personal que combina principalmente la respiración plena y libre y el poder creativo de los pensamientos. Se base en un método sencillo de respiración que nos pone en contacto con memorias y hechos pasados. La técnica del renacimiento nos permite liberarnos de los efectos negativos que estos han tenido sobre nuestro cuerpo y nuestra mente a través de los años.
Mientras respiras sientes un aumento de energía. Cuando te relajas, esta energía disuelve el estrés y la tensión. Viejos pensamientos salen de tu mente y de tu cuerpo y el placer sustituye al miedo.
Es especialmente útil si tu vida está en una transición; si estás en un periodo de cambio, o si estás buscando más satisfacción o resolución en cualquier área de tu vida.

¿Como se aprende?
El Rebirthing se puede practicar de forma individual o en grupo.
Las sesiones individuales (de aproximadamente dos horas de duración) son un proceso personal profundo, donde podemos hablar de cosas más intimas, disponiendo de todo la atención y apoyo durante toda la sesión. Se recomienda que se haga un ciclo completo de 10 sesiones.
Durante las sesiones en grupo hay una dinámica de grupo y después de la sesión podemos compartir nuestra experiencia y escuchar las experiencias de los demás particuipantes.
Combinar las dos formas es el camino más fácil y más rapido hacia el bienestar, la felicidad y la sanción.

La respiración.
Nuestra respiración es nuestra principal fuente de energía vital. Cuando sentimos dolor, ansiedad, estrés, rabia, miedo, etc...la respiración es lo primero que se altera y perdemos nuestra serenidad y nuestra calma.
Se puede resumir en una sola frase: "Aprender a respirar es aprender a vivir", o dicho de otra forma:
 "Vivimos de la misma manera en que respiramos. Si respiramos más y mejor viviremos más y mejor".

Por más información, por sesiones individuales o en grupo, por cursos y seminarios puedes tomar contacto con Gunter al numero 616 449 052 o mandar un mensaje a su E-mail : renacerse@hotmail.com

Un abrazo de Bruno

Madrid 19.01.2013 Segundo dan en karate por Paco

Participar en el primer curso del año de la Zen Okinawa Karate-do Kobudo no significa unicamente entrenarse y aprender nuevas katas. Para mi significa tambien retomar contacto con la grande familia de mis amigos de nuestra escuela de artes marciales, hablar con ellos y comer con ellos pero........ ésto bastante tarde para mi estomago de hombre del Norte de Europa.

La noticia más destacada de éste fin de semana es que ahora tenemos un sensei, es decir Paco Feliu, con segundo dan en kobudo y tambien en karate por el grupo de Benissa. Felicidades Paco!

Un abrazo de Bruno

miércoles, 16 de enero de 2013

Curso de Kobudo en Benissa 16.02.2013

Durante el curso de Kobudo en Benissa al dia 16 de febrero 2013, vamos a trabajar con Bo, Sai, Tonfa y Nunchaku. Si participas por la primera vez podrás aprender como manejar estas armas tradicionales de la isla de Okinawa. Si tienes más experiencia podrás mejorarte segun el programma de grados de la Zen-Okinawa.
Cada cursillista deberá tener la licencia de la FKCV actualizada.

Un abrazo de Bruno

miércoles, 2 de enero de 2013

La Cura para la Muerte.

¿Has leido mi blog sobre Maestro Matsumura?
¿Te acuerdas que Maestro Matusmura no tenia miedo de la muerte?

Hoy, el dia 2 del mes de enero 2013, no me voy a mandarte mis deseos para un año "nuevo".
No, en lugar te ofrece un cuento sobre un encuentro entre Savitri, una mujer joven en la India de hace 4.000 años, y un monje que se llama Ramana.
Es decir que, después de leer el texto jamás tendrás miedo de "perder" la vida.
Encontré el cuento en el libro "Jamás Moriremos" de Deepak Chopra.
El titulo del cuento es...

La Cura para la Muerte

Conforme escalaban una montaña, Savitri se puso cada vez más ansiosa porque Ramana no le prestaba atención. Él abandonó el sendero, se internó en una barranca y se perdió de vista. Savitri se esforzó por alcanzarlo y llegó al margen de un arroyo donde encontró sentado al monje. Él sacó su flauta de carrizo, que llevaba atada a su capa azafranada, y comenzó a tocar.
- Mi música no te hace sonreir - le dijo al notar la mirada ansiosa de Savitri.
Ella sólo podía pensar en el Señor de la Muerte que le aguardaba en su casa.
- Tenemos muy poco tiempo, - le imploró - . Enseñame lo que habrás de enseñarme.
- ¿Que pasaría si yo pudiera enseñarte la cura contra la muerte? - le preguntó Ramana.
Savitri estaba perpleja.
- Estoy segura de que todos morimos.
- Entonces crees en rumores. ¿Qué pasaría si te dijera que nunca has sido feliz? ¿Me creerías?
- Desde luego que no. Yo era feliz esta mañana, antes de que todos estos problemas comenzaran - dijo Savitri. Ramana asintió con la cabaza.
- Todos recordamos cuando éramos felices, y nadie puede convencernos de que ese conocimiento es falso. Así que déjame formular otra pregunta: ¿puedes recordar no estar viva?
- No, dijo Savitri, dudosa.
- Intentaló una vez más. Recuerda cuando eras muy, muy pequeña. Trata tanto como te sea posible de recordar NO estar viva. Esto es importante, Savitri.
- Muy bien.
Savitri lo intentó, pero no tenía recuerdos de no estar viva.
- Quizá no puedas recordar no estar viva porque siempre lo has estado - dijo Ramana. El monje señaló hacia una langosta que se aferraba a una rama, sobre su cabeza.
- Si ves a una langosta emerger de la tierra después de dormir siete años, ¿acaso eso significa que estaba muerta entes?
Savitri negó con la cabeza.
- Sin embargo, la unica razón por la que crees que naciste es que tus padres te vieron salir del vientre de tu madre. Ellos creyeron presenciar el momento en que tú comenzaste a existir, así que difundieron el rumor de que habías nacido.
Savitri estaba asombrada ante esta forma de pensar.
Ramana se volvió insistente.
- Mira este arroyo. Todo lo que puedes ver es un pequeño tramo, pero ¿podrías decir que sabes dónde comienza y dónde termina? Préstame atención, Savitri. Tú aceptas la muerte porque aceptas el nacimiento. Ambos deben complementarse. Olvida esos rumores de que naciste alguna vez. Ésa es la única cura contra la muerte.
Ramana se puso de pie y guardó su flauta bajo su capa. Estaba listo para marcharse.
- ¿Me crees?
- Quiero creerte, pero todavia tengo miedo - admitió Savitri.
- Entonces continuemos.
Ramana comenzó a alejarse y Savitri lo siguió, tratando de entender lo que había dicho. Le parecía irrefutable que si ella nunca había nacido, nunca podría morir. ¿Era verdad?
Ramana interrumpió sus pensamientos:
- No podemos basar la realidad en aquello que no recordamos, sólo en aquello que podemos recordar. Todos recordamos ser; nadie recuerda no ser.
Después de un momento, ella tocó gentilmente su brazo.
- Toca un poco de música para mí, por favor. Deseo recordar haber sido feliz, dijo Savitri.

Un abrazo de Bruno

sábado, 15 de diciembre de 2012

Maestro Matsumura

En el libro titulado "Karate-Do, Mi Camino" del Maestro Gichin Funakoshi, el fundador del estilo de karate que se llama "Shotokan", he encontrado una historia fascinante sobre el Maestro Matsumura. Desde ya muchos años la historia ha sido para mi una fuente de inspiración por qué se trata de un enfrentamiento en lo cual ganó la persona con fuerza mental y no la persona con fuerza fisica.

Una lección importante

Un día entró en la tienda de un artesano de Naha (en Okinawa) un personaje que se distinguia claramente por su espiritu de gran guerrero.
-"Perdone, señor ¿no es usted Matsumura, el profesor de karate?", dijó el artesano.
-"Si", fue la lacónica respuesta. "¿Por qué?"
-"Bueno...Desde hace mucho tiempo aguardo la oportunidad de entrenar con usted."
Maestro Matsumura replicó conciso: "Lo siento, pero ya no enseño karate."
-"Entonces", dijo el artesano, "Si se niega a enseñarme, ¿se negaría también a combatir?"
-"¿Que dice?", exclamó Matsumura incrédulo. "¿Quiere combatir conmigo? ¿Conmigo?, repitió.
-"Exacto, ¿por qué no? En un combate no hay distinciones de clase."
-"No se trataría de un juego, sería una cuestión de vida o muerte. ¿Está preparado para morir?", decía el maestro.
-"¡Lo estoy!, confirmó el artesano. El sugirió como hora y lugar del combate las cinco de la madrugada de la mañana siguiente en el patio del palacio Kimbu y Maestro Matsumura aceptó.
A las cinco en punto, los dos hombres se encontraron frente a frente, separados unos 20 metros. El artesano hizo el primer movimiento, cerrando a medias sus puños, lanzó el izquierdo en posición gedan, mientras que el derecho permaneció a la altura de la cadera.
Matsumura, levantándose de la roca donde se sentaba, se enfrentó a su oponente adoptando la posición natural de shizen tai, con la barbilla apoyada en su hombro izquierdo.
Desconcertado por la postura de su adversario, el artesano se preguntaba si habría perdido el juicio, ya que aquella posición no parecía ofrecer ninguna posibilidad de defensa. Asi que se preparó a lanzar el primer ataque. En ese preciso momento Matsumura abrió los ojos y miró profundamente a su contrario.
Este cayó hacia atrás, empujado por lo que sentió como un rayo de luz. Matsumura no movió un músculo, permaneciendo de pie, en su sitio, aparentemente indefenso.
-"¿Que me está pasando?", murmuró el artesano para si mismo. "¿Por qué todo este sudor? ¿Por qué mi corazón late tan ferozmente? Si aún no hemos intercambiado ni un solo golpe...
Entonces escuchó la voz de Matsumura: "¡Eh, vamos! ¡Está amaneciendo! ¡Sigamos!"
Ambos se levantaron y Matsumura se colocó en la misma postura anterior. El artesano, por su parte, decidido a finalizar esta vez su ataque, avanzó hacia su oponente, 19 metros, 9 metros, 7 metros, 5 metros, 3 metros y allí se detuvo, incapaz de continuar, inmovilizado por la fuerza intangible que emanaba de los ojos de Maestro Matsumura.
-"¿Por qué no atacas?" dijó el maestro.
-"No entiendo", contestó el artesano. "Nunca había perdido un combate. Y ahora...".
-"Bien", contestó Maestro Matsumura. "Adelante".
-"Entonces te pido que me perdones", dijo el artesano iniciando el ataque, pero en ese preciso momento, de la garganta de Matsumura surgió un grito que el artesano le sonó como un trueno. De la misma forma que la energía de su mirada lo había inmovilizado, el atronador grito de Matsumura lo paralizó. El artesano descubrió que no se podía mover, realizó un último y febril intento de comenzar el ataque, cayendo indefectiblemente al suelo, derrotado.
-"¡Me rindo!", gritó el pobre artesano, "¡Me rindo!".
-"¡Qué!, exclamó Matsumura, "esa no es la forma de hablar de un karate-ka."
-"¡Fue una locura desafiarte!", dijó el artesano levantándose del suelo. "Me siento avergonzado. No hay punto de comparación entre tu saber y el mio."
-"Nada de eso", replicó Matsumura gentilmente.
-"¿Sabes lo que es la diferencia entre nosotros?", dijó Maestro Matsumura.
 "Tal vez la diferencia es que, mientras tú estabas decidido a ganar, yo lo estaba a morir si perdía. Esa fue la verdadera diferencia entre nosotros."

Para mi la historia no es unicamente una lección importante pero tambien una ilustración de ló que es para mi la base de la filosofía del verdadero karate-ka:  Jamás atacar, solo defender.

Un abrazo de Bruno

(He encontrado la traducción en Español del libro de Maestro Funakoshi en el catálogo de la empreza Kamikaze. El precio es de 11 €)